Ser un museo accesible e inclusivo no significa pensar solamente en la gente con alguna discapacidad, sino pensar en todas las personas. Todos los seres humanos somos diferentes. Y todos tenemos derecho a la cultura.
Por Nayeli Rueda
Lamentablemente, la accesibilidad en algunos museos se reduce a tener una rampa improvisada o proporcionar una guía auditiva para los visitantes. Sin embargo, un museo accesible tiene que ir más allá. No sólo contar con préstamo de silla de ruedas o tener un sitio web con un tamaño de letra grande.
De acuerdo con el Manual de Accesibilidad para Museos “un museo accesible es aquel que integra y fomenta la participación de todas las personas, que nos acerca a la cultura eliminando barreras para que todos podamos disfrutar de nuestra visita”.
El documento señala que, para ser un museo accesible, el primer paso es tener voluntad para hacerlo, siempre pensando en una sociedad justa e igualitaria para todas, todos y todes. Además de permitir que los visitantes se acerquen a la cultura sin inconvenientes ni dificultades. Esto implica:
- Cambiar de actitud
- Aceptar la diversidad y
- Modificar nuestros paradigmas
Eliminando barreras
El concepto de “accesibilidad” está evolucionando y “su significado se ha ampliado en paralelo a los avances en la integración sin discriminación de todas las personas, tengan o no discapacidad o necesidades especiales, con el objetivo de lograr igualdad de oportunidades para todos”, señala el documento.
La accesibilidad es “el grado en el que un producto, dispositivo, servicio o entorno, físico o virtual, se encuentra a disposición del mayor número de personas posible, independientemente de sus capacidades físicas, sensoriales o cognitivas”.
“Implementar la accesibilidad en los museos significa cubrir las necesidades de sus visitantes”.
FUENTE: MANUAL DE ACCESIBILIDAD PARA MUSEOS
¿Qué es la diversidad humana?
Hablar de diversidad humana es hacer referencia a la variedad cultural, étnica, lingüística, sexual, funcional, generacional, religiosa, etcétera. “Los seres humanos somos únicos, diferentes y con características propias, y todos formamos parte de esa diversidad, lo que significa que cada uno de nosotros debe ser valorado, respetado, incluido e integrado en la sociedad y en el entorno que lo rodea”.
“La diversidad no excluye a nadie cuando hablamos de derechos humanos. Todos somos iguales en dignidad y humanidad y podemos ejercer nuestros derechos sin discriminación por ser diferentes”.
FUENTE: MANUAL DE ACCESIBILIDAD PARA MUSEOS
Si un museo aspira a ser accesible e inclusivo, necesita conocer a los distintos tipos de usuarios e incorporar la accesibilidad en sus espacios, entornos, productos y servicios, pues los diferentes tipos de discapacidad necesitan ser atendidos de manera particular.
Para las personas dentro del espectro autista, un museo accesible será aquel que haga uso, entre otras cosas, de pictogramas en la señalética y señalización.
Bienvenidas personas con TEA
La investigación Actividades en los museos para niños con trastorno del espectro autista (TEA) como estrategia de turismo inclusivo, de Emilia Vásquez y Jennifer Sánchez, de la Universidad de Guayaquil, Ecuador, propone estrategias que pueden poner en marcha algunos espacios culturales para ser inclusivos con las personas autistas. Por ejemplo:
- Uso de pictogramas en la señalética y señalización
- Recorridos para personas autistas
- Asistencia de personal capacitado para recibir infantes, jóvenes y adultos con TEA
- Actividades lúdicas que involucren a personas con autismo